La carta de Sherman es buenrollera como él solo:
"Este es el plan: nosotros, frikis de los libros, pasamos a ser libreros por un día. Recomendaremos libros. Pondremos en práctica el nepotismo y apremiaremos a los lectores para que se lleven los libros que han escrito nuestros amigos. Puede que hasta vendamos y firmemos libros nuestros ya de paso."Al leer la carta, te dan ganas de decir "oh, yeah!", salir corriendo a la cabina telefónica más cercana (lo que actualmente puede implicar hacer una media maratón), ponerte los calzoncillos por fuera y echarte la capa sobre los hombros.
Bueno, o eso me pasó a mí.
Resulta que un tal Brendan Halpin acaba de responderle:
"La mayoría de nosotros no nos podemos permitir vivir de la escritura. Por ejemplo, yo entre semana doy clases y el fin de semana intento sacar un hueco para escribir entre llevar a los niños a fútbol, hacer la compra e intentar que la casa no se vaya al garete."Es terrible y vergonzoso, pero debo confesar que leí todo eso, asentí y di por hecho que quien escribía era Brenda. Pero no. Brendan, ese Brendan de cuya "n" final cuelgan un par, sigue diciendo:
"¿Me estás pidiendo que sacrifique uno de los pocos ratos que tengo para escribir y que trabaje en una librería? Espera que me lo piense. ¿Cuánto dices que me darán por este curro? Porque yo no trabajo gratis. Los escritores no deberían trabajar gratis; nadie debería hacerlo. Ya solo que te lo pidan es una falta de respeto por tu tiempo y por tu profesionalidad."Cuando leí esto me dio un ataque de risa, porque si puedo elegir, prefiero reír que llorar, no por otra cosa.
En fin, en todo esto, hay mucha tela que cortar -que si las librerías grandes y pequeñas, que si el papel del autor en el apoyo a las librerías, y viceversa, que si los escritores con hijos, que si escribir gratis...- pero resulta que llevo dos días forrando libros y no pienso coger las tijeras en un mes, ni para cortar esto ni para ninguna otra cosa.
Pero no quería dejar de hacerles llegar esta bonita controversia.
Las cartas enteras pueden leerlas en inglés aquí. El artículo acaba preguntando: "¿de qué lado están?". Yo les pregunto lo mismo.
PD: Libreros, yo por vosotros desatascaría el váter de vuestros baños; no digo ya vender libros.
Imagen de Gregg Segal.