lunes, 6 de marzo de 2017

Estriptis

A estas alturas qué les voy a contar de Patria que no hayan leído ya.
De esta novela de Fernando Aramburu se ha dicho y se dirá de todo. Se escribirán tesis y tesinas: "Ontología de la adversidad: recreación de la climatología zaragozana en Patria"; "Patria sobre ruedas: mística del cicloturismo en el País Vasco"... Eso, por no aventurar el título de las más obvias, las que se escribirán desde facultades de Ciencias Políticas.
Yo, claro, voy a lo mío, que a veces parece que es la literatura infantil.
Pero antes de hablarles de "Literatura infantil y fomento de la lectura en Patria", déjenme compartir algo que igual aún no se ha dicho de este libro. Puedo hacerlo porque compré el libro en la versión digital para kindle y lo leí cuando Patria ya llevaba unas semanas publicada.
Cotilla como soy, una de las cosas que a mí me gustan de leer en el kindle es lo de ver los subrayados. Cuando compras un libro de segunda mano, puedes acceder a dos mentes, la del autor (si la tiene) y la del lector que te precedió (de nuevo, si la tiene). Pero es que cuando lees un libro en versión digital, al menos en el kindle, puedes ver los subrayados de muchos otros lectores. Vas leyendo y de repente el kindle tiene a bien informarte de que "13 han subrayado" o 10 o 25 o 16.
Rara vez me sorprenden los subrayados del kindle. Suelen ser las típicas frasecitas con aire de aforismo que se nos escapan a todos los autores menos a Aloma Rodríguez, las típicas que podrían firmar La Rochefoucauld, Montaigne, Oscar Wilde o Mark Twain. En Patria hay algunos de esos subrayados:
"Nos esforzamos por darle un sentido, una forma, un orden a la vida, y al final la vida hace con una lo que le da la gana". 154 han subrayado
"No se te ocurra construir tu vida sobre la mentira y el silencio. Es lo peor, te lo aseguro."
Pero además hay en Patria algunas frases de entre las más subrayadas que son escasamente  aforísticas. Son frases aparentemente banales que ponen el miedo sobre la mesa, frases que uno subraya cuando nadie le ve, porque hasta ahora fue así, hasta la llegada del libro digital nadie tenía por qué ver esos pequeños estriptis que son los subrayados. Detrás de cada subrayado intuyes que hay una persona asintiendo, porque eso son los subrayados: asentimientos por escrito que nos desnudan. (Ey, subráyenme esta frasecita, que me ha quedado fetén.)
"Si te crees tan listo, vete a contarle a don Serapio que tu hija se ha casado fuera de la iglesia con uno que no habla euskera."
"Pero los amigos arrastran y vas [a la Arrano Taberna]. Si no vas, se nota. Y si se nota, malo."
Igual que uno cree intuir quién es el autor a través de sus personajes, también puede intuir quiénes son esos otros lectores a través de sus subrayados. Supongo que eso también es la cacareada lectura social.

Ay, me enredé con esto y no les aburro más por hoy. Ya otro día les doy la tabarra con los jugosos subrayados de Patria sobre literatura infantil y fomento de la lectura.
Que ustedes subrayen bien.

En la imagen, de André Kertész: hombre buscando a otros hombres o mujeres en los subrayados de un libro de viejo.

2 comentarios:

Carmen Calvo dijo...

Todavía no he leído Patria, así que ni se te ocurra escaquearte y dejarnos sin esa visión de la LIJ tan tuya. Creo que es el último empujoncito que me falta para leerlo.¡Por favoooor!

La Oro dijo...

Oh, a mí me pareció una grandísima novela, de esas que te dan muchas ganas de hablar de ella, así que ¡en cuanto tenga un hueco, escribo más sobre ella! Gracias por reclamarme. :-)