lunes, 12 de diciembre de 2016

Lo que se esconde en los libros

A ratos, cuando uno escribe, se aburre. Y entonces le da por jugar.
Creo hablar por mí y por todos mis compañeros cuando digo que el escondite es uno de nuestros juegos favoritos.
A veces escondemos en los libros fragmentos de vida, propia o de esa que dejó de ser ajena. A veces escondemos referencias, venganzas, citas...
Recuerdo la ilusión que me hizo cuando librosfera pilló la referencia a Javier Marías que había escondido en Croquetas y wasaps. (En esa novela hay un personaje, Unai, que cada vez da una explicación diferente sobre la muerte de su padre. Una de esas explicaciones es, con spoilers, el resumen completo de Los enamoramientos.)
Cuando escribí Misterios a domicilio, la verdad es que no tuve tiempo para aburrirme. Aun así –no puedo evitarlo– alguna cosa hay escondida.
No sé por qué me he acordado hoy de esto. Me he acordado de que en un fragmento de Misterios a domicilio colé una frase de una de mis autoras favoritas, a modo de homenaje. El fragmento es este:
"A lo largo de la mañana, en la calle vimos pasar varios perros: la pareja de teckles que iban juntos; el yorkshire del lacito rosa; el pastor alemán; un perrillo negro, melonero y tristón; un golden retriever blanco bastante viejito, y dos perros mezcla muy graciosos. Pero ni rastro de Troya."
La frase que no es mía, que es de ella, es: "un perrillo negro, melonero y tristón". Y ahora es cuando tengo que decirles de dónde la saqué. Es de un libro que leí esos días. ¿Cuál? Mátenme. Soy incapaz de acordarme. Y lo malo es que ni siquiera estoy segura de quién es la autora. Barajo dos posibles escritoras, mujeres las dos, sí. Lo he buscado en google, claro. Nada.
Me siento fatal. No vuelvo a jugar al escondite. O la próxima vez, dejo un rastro de miguitas.
Si alguien sabe quién y en qué libro describe a un perrillo como melonero (¡"melonero"!) y tristón, que me lo diga. Escríbamelo en los comentarios, por caridad. Le mando una postal bonita a cambio. Me hará muy feliz.

EDITO (13/12/2016): El perrillo melonero apareció. De nuevo @librosfera tuvo parte de la culpa. Difundió la búsqueda y entonces @superchango3 acudió al rescate. Creía haber visto al perrito melonero en Tres y un sueño, de Ana María Matute. Lo buscó. Me trajo la prueba. Estoy muy agradecida y feliz.

En la imagen, de Robert Doisneau: Perrillo negro. No sé si muy melonero. No demasiado tristón.